Todos los seres humanos, todos, absolutamente todos, tenemos un objetivo de vida. Aunque lo desconozcamos.

El básico y estándar objetivo de vida que tiene el ser humano, lo llevamos impreso en nuestros genes y es el que nos hace sobrevivir. Por decirlo así, es la programación mínima con la que nacemos y que sin que nosotros lo sepamos, nos hace buscar la vida y pelear por ella, si bien con nuestras armas de recién nacido: el llanto, el sueño, la búsqueda del pezón materno, etc.

adventure-hiking-nature-2861No es hasta nuestra adolescencia cuando nos acomete la necesidad de saber que rumbo tomar y que hacer con nuestro propio “yo” (aquí incluyo el “yo” físico y el “yo” espiritual ).

Y es a partir de este momento cuando empezamos a gestionar con nuestros recursos y habilidades que destino queremos forjarnos.

Desafortunadamente la mayoría de los jóvenes no reciben ninguna enseñanza de como gestionar las opciones que se nos van a presentar en la vida, ni la de estudiar y calibrar las diferentes posibilidades que de tanto en tanto aparecen en nuestro itinerario, y mucho menos la de acometer con garantías de éxito el camino elegido.

¿Como gestionar las opciones que se nos presentan en la vida?

Los más viejos del lugar te podrían decir que en la vida de cualquier persona se van a dar tres tipos de situaciones:

  1. Las creadas
  2. Estas son las que nosotros creamos ex-profeso y por lo tanto conocemos y somos capaces de prever de cara al futuro (a). Se incluyen aquellas que surgen como consecuencia de las anteriores y, que además, somo capaces de predecir (b).
  3. Las colaterales
  4. Son las que siendo consecuencia de las primeras no hemos sido capaces de predecir, y por lo tanto nos sorprenden.
  5. Las inesperadas
  6. Son las que nos vienen dadas y no son consecuencia de las que nosotros hemos creado. Obviamente estás si que no son capaces de predecir.

Veamos ejemplos de cada una de ellas. Ante la decisión de “compranos nuestro primer coche” se nos crean estas situaciones:

  • 1a) Tener que pagar el importe de compra del coche
  • Esta es la más evidente y está fuera de toda duda.
  • 1b) Tener que pagar el mantenimiento del coche
  • No sabemos hasta donde alcanza pero si que es algo que vamos a tener que hacer.
  • b) No encontrar sitio para aparcar en mi barrio
  • Hasta que no hemos tenido el coche ni nos importaba. Lo podiamos haber previsto si no hubiera sido nuestro primer coche.
  • c) Despues de dos años de tener el coche, pagar un impuesto extra por contaminación decidido por el Ayuntamiento
  • Esto si que no existía cuando nos compramos el coche. Imposible de prever.

Ante cada una de estas circunstancias las personas reaccionamos de manera diferente, dependiendo de como hallamos sido educados y del bagaje emocional que hallamos heredado.

Normalmente según se es menos experto (generalmente por razón de la edad) se preven menos situaciones, lo que provoca un aumento de las las situaciones inesperadas y un descenso de las esperadas.

Las situaciones inesperadas provocan dos tipos de conductas:

  1. Asumir la situación y enfrentarla
  2. No asumir la situación y huir (la indiferencia en este caso también se considera un tipo de huida)

En cualquiera de los dos casos entran a jugar capacidades como:

  • La seguridad en uno mismo
  • El autocontrol
  • El conocimiento de nuestros valores
  • El conocimiento de nuestras habilidades
  • El conocimiento de nuestras prioridades
  • La ilusión
  • La percepción objetiva de la situación (datos y hechos concretos)
  • La percepción subjetiva de la situación (emociones y creencias)

Si desde la infancia, y de manera pedagógica y gradual, se nos enseñasen estas capacidades, los jóvenes en un primer momento, y los adultos después, seriamos capaces de gestionar con mejor acierto las opciones que la vida nos proporciona, sobre toda aquellas que no esperamos.

El Objetivo de Vida